
| Moderna Concepcion en el Ejercicio de la Legitima Defensa |
Podriamos
decir que es lo contrario a stopping power que es el poder de detención de un calibre determinado
teniendo la facultad de detener una agresión o incapacitar para la misma. Idealmente
de un solo disparo.Pero solo es un ideal que no existe en todos los casos ya que múltiples
factores inciden en su
concreción como por ejemplo el estado de agresividad del individuo si se
encuentra bajo efectos de drogas o alcohol, su masa corporal el calibre
empleado, su velocidad, la forma y composición de la bala empleada y por
supuesto donde esta impacta.
Obviamente como estamos hablando de legitima defensa me estoy refiriendo
exclusivamente en este caso al uso de armas de puño.
Cuando no tenemos ese Stopping Power se produce lo que Chuck Taylor
denomina ¨Failure to Stop, the
ultimate nightmare¨
Como el mismo ejemplifica, nos hemos preparado a conciencia. Tenemos horas y
horas de duro entrenamiento. Hemos elegido el arma y calibre adecuado a nuestro
grado de instrucción y ergonometria. Tenemos el equipo auxiliar necesario y de
repente impensadamente nos sucede. Cito como ejemplo y lo utilizo frecuentemente
como problema de evaluación.
Estando de regreso a casa al estacionar nuestro automóvil
sentimos unos gritos, ruidos y de repente se nos aparece un individuo
armado con un cuchillo manchado de sangre prueba que termina de herir o quizá
matar a alguien. El mismo se disponía a retirarse de la escena pero justo
tuvimos la mala suerte de interponernos en su camino de huida. Lugar y hora
equivocada para nosotros. Blandiendo su cuchillo se dirige amenazante con seria
intención de cortarnos en rebanadas. Rápidamente retrocedemos dos pasos y
extraemos nuestra arma una pistola calibre 9 mm con munición full metal jacket.
Lo conminamos a detenerse pero no acata nuestra orden y sigue con su intención.
Sin dudarlo mas y muy a pesar nuestro disparamos dos veces a su torso.
Consideramos suficiente y bajamos levemente nuestra línea de mira para observar
sobre la misma el efecto de nuestros disparos, que sabemos fueron puestos
justamente donde nosotros apuntamos.
Sin embargo notamos con sorpresa que los mismos no han producido el efecto
deseado. Si bien el agresor acusó los impactos, se toca el pecho y vemos como
su mano se tiñe de sangre, lo que nos indicaría que esta seriamente herido.
Pero luego de unos dos segundos
En la resolucion de estos problemas utilizo blancos reactivos
Evidentemente cualquier calibre puede matar a una persona. Pero no
nos asegura que detendrá su agresión. En este caso de agresión
ejemplificado, es de suma importancia parar la agresión o hacer cesar el
peligro que representa un individuo con estas intenciones armado de un gran
cuchillo dentro del área de los 21 pies. Sin duda las heridas que recibió muy
probablemente le causen la muerte. En una hora o en una semana, Pero mientras
tanto nuestra vida seguramente corre serio peligro.
Si el mismo logra su objetivo de herirnos, seguramente moriremos. No importa que
luego él muera, que de seguro por la índole de los disparos recibidos sucederá
En ese caso ¿ Habremos ganado? ¿ De que puede servirnos haberle quitado la vida?
Estos ejemplos suelen ser mas frecuentes de lo que uno imagina. El mismo Chuck
Taylor en su Small Arms Academy tiene un archivo con incontables casos
de fallas de detención ampliamente documentados y que no han ocurrido solo con
un calibre como el 9 mm Full Metal sino con .357 mágnum de 115 grains de peso
Hollow Point..
Al respecto recuerdo una anécdota que publicara la desaparecida revista Armas
y Tiro, todo un referente en la década del 60 y del cual era yo asiduo
lector.
Cuando hablamos de fallas de detención generalmente nos referimos a los
calibres utilizados en las armas de puño. Nunca las imaginamos en calibres
mayores. Mucho menos en calibres de fusiles como el caso narrado que involucrara
nada menos que al 7,65 en un fusil Mauser reglamentario del Ejercito Argentino.
El hecho ocurrió a bordo de un tren en el norte argentino que por entonces
custodiaba el Ejercito ya que se había movilizado a los trabajadores
ferroviarios por una huelga general que llevaba semanas y había paralizado prácticamente
el país. Para asegurar la libertad
de trabajo por cada tren se destacaban dos soldado que tenían esa misión.
Ocurrió sin embargo un problema en uno de los vagones y el revoltoso fue
conminado a detener su accionar. Haciendo caso omiso extrajo un cuchillo y
atacó al soldado este apenas tuvo tiempo de disparar su arma. El
proyectil le atravesó limpiamente el pecho a la altura del corazón destrozándolo.
Sin embargo tuvo fuerza suficiente en su ataque para herir a su vez al soldado
quien también falleció. Analizado este hecho vemos que el soldado de haber
contado con instrucción adecuada le hubiera permitido evadir este ataque usando
el largo de su fusil para desviar el ataque y contragolpear con el mismo
teniendo en cuenta la imposibilidad de redisparo por el sistema de acción y no
contar con el tiempo,
espacio ni cobertura adecuada.
Los que de una manera u otra estamos conectados con las armas sabemos lo que un proyectil calibre 7.65 full
factory puede hacer y a la velocidad que se desplaza. Conocemos la cavidad
temporal formada a su paso y la cavidad permanente que genera.. Sin embargo a
pesar de ello se produjo la temida falla de detención.
Esta anécdota de la cual recuerdo nada mas que este hecho puntual ya que
transcurrió hace 40 años marca la imprevisibilidad de la balística exterior y
por la cual nunca podremos estar seguros ciento por ciento el stopping power
necesario.
Al respecto Chuck Taylor es terminante cuando enfatiza en el entrenamiento
adecuado que contemple el plan A – B y eventualmente agregaría
yo el C como opción final.
Entrenemos inteligentemente .-

| Copyright 1999 Juan Carlos Ferreyra tirotactico@hotmail.com Ultima corrección Noviembre- 2002- |